Tu hogar es donde realmente eres feliz, donde puedes ser quien eres y hacer lo que desees. Porque naciste justo y tus pensamientos te han llevado hacia dónde estás. Algunas personas adictas al poder presumen de lo que tienen, de sus lujosas casas y carros, de sus enormes anillos de diamantes, pero nunca te mostraran la paz en sus mentes, porque ellos no saben ser libres, son esclavos del pedazo de papel mas sucio que el hombre ha creado; el dinero. Actualmente la vida de las personas se sustenta por lo que ven a través de la televisión, pierden poco a poco la capacidad de imaginar, sus mentes se estropean, pierden su verdadero ser, se aíslan de la hermosa naturaleza que los rodean, dejan de ver mas allá de sus narices y comienzan a enfocarse en lo que consideran importante; el consumismo ”Comprar y estar a la moda”.
Pero la vida es mucho mas que eso, la vida no es dinero, política armas, objetos… El verdadero poder esta en nuestras mentes, nadie puede controlar nuestros pensamientos, somos seres libres, podemos hacer cosas sin sentido y dejar volar nuestra locura, porque todos estamos locos, todos llevamos en el fondo un personaje pacifico que va de la mano de un maquiavélico y sanguinario asesino.
Yrena Vastbinder.
Su mirada. Observarla por primera vez fue un momento lleno de asombro que siempre recordare. Me escondió en su mayor sueño, consiguió esa extraña capacidad de ver a través de mis ojos. Soy una persona impulsiva, me enamore a primera vista… O eso pensé.Extendí mis brazos al rededor de su cuello y lo abrace como si lo conociera de toda la vida. Sentí que sus brazos eran el mejor lugar del mundo, dicho abrazo me produjo una sensación inexplicable. De esa forma nos despedimos.
— Nos vemos luego, le dije.
Comenzamos a platicar a diario, el me enviaba un mensaje cada mañana y cada noche, quedamos en vernos unas cuantas veces. Creo que nunca había querido tanto a alguien, hasta que comencé a conocerlo.
— ¿Que tendrán tus abrazos y tú mirada que hacen que yo me rinda a ti voluntariamente para hacerte feliz?
El respondió con una sensual y leve sonrisa: Yo no soy nada Yrena, aun no comprendo como alguien tan hermosa como tú, puede querer a un monstruo como yo.
— Sabes, hay muchas razones por las cuales te quiero… Le conteste. Tú te pintas como un fracasado, pero para mi, eres lo mejor que esta jodida vida tiene.
El acariciaba mi pecho suavemente con su dedo índice, recorría mi cuello hasta llegar a mis labios. Mi cuerpo se retorcía hacia atrás en pleno éxtasis mientras besaba mi vientre.
— ¿Que me has hecho? dijo. Me cogió de la mano y me atrajo hacia el, nuestros cuerpos se iban fundiendo bajo la luz de la luna y la neblina del humo de un porro encendido.
Toda historia tiene un fin, y la nuestra no tuvo escapatoria de aquel agujero negro de recuerdos del pasado. Mil veces he querido regresar y revivir cada instante, perderme nuevamente en su mirada de la que apenas puedo rescatar una desenfocada y turbia imagen.
A veces el viaje más largo entre dos personas, solo esta destinado a un adiós.
— Nos vemos luego, amor mio. Le susurré en nuestra inevitable despedida, tal y como nos despedimos la primera vez. Me rodeó con sus brazos y me estrecho contra el. ”Te quiero linda… Para siempre” Concluyó antes de partir.
Yrena Vastbinder.
¿Nos hemos convertido acaso en dos extraños, con los mismos recuerdos?
Este amor por ti se ha tornado enfermizo. Llevo mas de un año pensándote en silencio, imaginando momentos llenos de ternura a tu lado. Comienzo a desgastarme, a desesperarme, a desearte mas con el paso de los días y eso comienza a hacerme daño. Que difícil es tenerte cerca y tratarte indiferente, como si hubiese perdido la memoria. Quizá debería ser mas fría pero tu mirada produce que pierda la cordura, tu sonrisa me debilita. Seguramente debería engañarme menos. Mírame. Estoy delante de ti, coño soy todo lo que siempre has soñado; no he podido olvidarte. Es como si te hubieses perdido en una de las innumerables cavernas de mi corazón, y no lograste jamas encontrar la salida. Allí te quedaste. En ocasiones me rindo, acepto la realidad de que ahora me miras con otros ojos. Pero las esperanzas siguen firmes y se levantan cada vez que te tengo cerca. Me enamoré de una barba, de unos ojos café, de cada palabra que sale de sus labios. Cada noche suelo tener ilusiones mentales, historias en mi cabeza, si, tengo la mente llena de pájaros al parecer.
Espero, desespero. Pierdo la ilusión y la recupero con un instante a tu lado.
Llevo demasiado tiempo esperando algo que no sucederá. Y esa espera se ha transformado en tristeza y en nostalgia.
Yrena Vastbinder.
Yrena Vastbinder.












